Respuesta A
Hola a todos. Elena, siempre has sido mi guía y mi ejemplo. Nunca olvidaré cuando me enseñaste a montar en bici; aunque me soltaste antes de que estuviera listo, me enseñaste que el mundo es enorme y que podía recorrerlo.
Y luego llegó Daniel. No te voy a mentir, estábamos atentos, pero aquel arroz que cocinaste el primer día que viniste a casa nos conquistó a todos, especialmente a mi estómago. Gracias por cuidar de ella y por entrar en nuestra familia con tanta alegría.
Veros hoy así, tan felices y unidos, es el regalo más grande para nosotros. Por una vida llena de risas, aventuras y, por supuesto, más platos deliciosos.
¡Por favor, levantemos todos la copa por Elena y Daniel! ¡Salud!
Respuesta B
Elena siempre ha sido mi hermana mayor, mi guía, mi ejemplo. Me enseñó a montar en bici, a no rendirme cuando me caía y a seguir pedaleando. Y eso es justo lo que ha hecho siempre: avanzar con determinación, con una sonrisa enorme y con el corazón en la mano.
Y entonces llegó Daniel. El primer día que vino a casa, se metió en la cocina y nos preparó un arroz spectacular. Setenta y cinco por ciento de la familia se enamoró de él al primer bocado. El otro veinticinco por ciento estaba esperando el postre para confirmar. Pero hoy, con este brindis, os confirmo que nos conquistaste a todos.
Elena, te mereces toda la felicidad del mundo. Daniel, bienvenido a la familia. Nunca dejes de cocinar.
Por Elena y Daniel. ¡Levantaos todos la copa y brindemos por su amor!