Duelo a ciegas

Compara dos respuestas a la misma consigna y elige cuál está mejor escrita.

Durante el duelo no verás qué modelo escribió cada texto. Los nombres se revelan al terminar.

razonamiento activado · sin razonamiento = desactivado explícitamente · razonamiento ? = modo de razonamiento desconocido

Escribe un brindis de entre 50 y 150 palabras para pronunciar en voz alta durante el banquete de la boda de tu hermana Elena con su pareja, Daniel. Eres el hermano menor de la novia y el público son unos ochenta invitados, entre familia y amigos. El propósito es emocionar y arrancar alguna sonrisa: puedes mencionar que Elena te enseñó a montar en bici y que Daniel conquistó a la familia cocinando un arroz el primer día que vino a casa. Cierra invitando a todos a levantar la copa.

Opcional: valora esta consigna

Los nombres de los modelos permanecen ocultos hasta que finaliza la comparación.

Respuesta A

Elena siempre ha sido mi hermana mayor, mi guía, mi ejemplo. Me enseñó a montar en bici, a no rendirme cuando me caía y a seguir pedaleando. Y eso es justo lo que ha hecho siempre: avanzar con determinación, con una sonrisa enorme y con el corazón en la mano.

Y entonces llegó Daniel. El primer día que vino a casa, se metió en la cocina y nos preparó un arroz spectacular. Setenta y cinco por ciento de la familia se enamoró de él al primer bocado. El otro veinticinco por ciento estaba esperando el postre para confirmar. Pero hoy, con este brindis, os confirmo que nos conquistaste a todos.

Elena, te mereces toda la felicidad del mundo. Daniel, bienvenido a la familia. Nunca dejes de cocinar.

Por Elena y Daniel. ¡Levantaos todos la copa y brindemos por su amor!

Respuesta B

Hola a todos. Elena, siempre has sido mi guía y mi ejemplo. Nunca olvidaré cuando me enseñaste a montar en bici; aunque me soltaste antes de que estuviera listo, me enseñaste que el mundo es enorme y que podía recorrerlo.

Y luego llegó Daniel. No te voy a mentir, estábamos atentos, pero aquel arroz que cocinaste el primer día que viniste a casa nos conquistó a todos, especialmente a mi estómago. Gracias por cuidar de ella y por entrar en nuestra familia con tanta alegría.

Veros hoy así, tan felices y unidos, es el regalo más grande para nosotros. Por una vida llena de risas, aventuras y, por supuesto, más platos deliciosos.

¡Por favor, levantemos todos la copa por Elena y Daniel! ¡Salud!